La solucion al problemita
Ana sonrió al notar como Ariel trataba de resistir la urgencia por acabar y mirandolo a los ojos le pellizco y retorció los pezones, haciendo que explotara en el acto. Ella disfrutaba este momento y apretó sus musculos para exprimirlo. Ariel trató de prolongar el placer un poco más. Hacía 3 semanas que esperaba este momento y fue tan corto que practicamente estaba tan exitado como antes. Por el contrario Ella ya habia acaba 2 veces antes de que le permitiera penetrarla por lo que no tenía no le interesaba que esto se prolongara demasiado, Ana realmente disfrutaba de esta parte, de sentir su verga palpitante, de sentir su semen espeso y caliente dentro de ella, pero para Ella era la cereza del pastel, mientras que para Ariel era la torta misma. Pero por más que tratara de prolongar este placer, en solo unos instantes había perdido la erección. Se recostó al lado de Ana y allí se quedó acariciandola muy suavemente.
Ariel recordaba que a sus 20 años podía estar varios minutos cogiendo con su primer novia; y si el primer polvo terminaba rápido en un minuto volvía a estar erecto y empezaba un segundo polvo que duraba eternamente antes de acabar. Pero desde que había empezado su relación con Ana ella dejó muy en claro que las cosas no iban a ser así. Ella acababa primero. Y si Ella le permitía a él a acabar, luego del primer orgasmo, ya no había otra oportunidad. Se terminaba todo. Así, a lo largo de los años había ido entrenandolo para acabar cuando y como ella lo considerara oportuno. Ella sabía como excitarlo, y como hacerlo explotar, conocía sus puntos debiles, sus gatillos y no tenía miedo en apretarlos si consideraba que él ya debía acabar.
Y en los últimos años en los que Ella había empezado a aplicar su filosofía de control y negación de orgasmos con él, controlaba que él no se tocara fuera de las veces que hacían el amor, y la frecuencia se se había ido estirando cada vez más, y cada vez él fue perdiendo el control más y más rápido.
- Uff!!, estuvo genial, ¿no lo creés? dijó ella aún agitada por la excitación.- ¿Qué pasa amor?, ¿en qué pensás?
- No, en nada. Solo es que esperaba durar un poco más. Hace 3 semanas que esperaba este momento, y fue tan ... corto. Acabé tan rápido que...
Ariel dejo la frase en el aire sin terminar. Ana se giró para mirarlo y lo comenzó a acariciar.
- Gordito, yo la pase genial. ¡¡Ay mi hombre!! Me hiciste gozar tanto, Eso te debería hacer sentir orgulloso, no lo contrario. No le des tanta importancia al tiempo, yo lo disfruto así.
- Lo se, me gusta hacerte gozar, pero... es que siento que cada vez duro menos, trato de durar más pero cuanto menos lo hacemos más me cuesta controlarme. A veces, creo que me estoy convirtiendo en un eyaculador precoz, se que vos no le das importancia, pero no quiero llegar al punto que si te moleste, no quiero decepcionarte. ¿qué pasa si un día acabo antes de entrar en vos? Hoy mientras te la chupaba un par de veces senti que estaba cerca, incluso levante la pelvis para no rozar la sabana para no tener un accidente, ¿entedés? Además acabar tan rápido es tan raro. No te voy a decir que es un orgasmo frustrado, pero es como si no sintiera. Por eso, .... estuve pensando. ¿No podríamos hacerlo un par de veces seguidas? para probar si mejora.
- Ahhhh, ya entiendo. Te estás haciendo el vivo para conseguir un par de orgasmos más, jajaja. Y yo pensando que estabas preocupado. No, no. De eso nada listillo. mmm, es más, debería castigarte por hacerte el vivo conmigo.
Ana bajo al pecho de Ariel y comenzó a mordisquear maliciosamente un pezon. Sabía que después de acabar él ya no lo disfrutaba, y que además estaban más sensibles después de todo el abuso que Ella les daba durante la sesión para hacer que él acabara más rapido.
-Ouch!, grito en voz baja Ariel. - No es eso. No intento hacerme el vivo. Por favor, pará.
Ana le dio un último mordizco y lo dejo. Ariel se frotó el adolorido pezón y continuó hablando.
- Es que quiero probar si puedo durar más, cómo antes. Vos decis que no te importa, pero cada vez siento que estoy más cerca de ser...., es decir tengo miendo de convertirme en un eyaculador precoz. Y si eso pasa tengo miedo que ya no quieras hacerlo conmigo. ¿Entendés?, Me gustaría probarme a mi mismo que puedo satisfacerte como un hombre normal, no solo con la lengua. Me haría sentirme más seguro de mi mismo. Es obvio que me gustaria tener más orgasmos, pero no es eso.
- Gordito- dijo Ana con dulzura, mientras lo acariciba- Ya te dije que sos mi hombre, MI HOMBRE, así con mayusculas. Yo te amo y amo cuando lo hacemos, Amo tus masajes, amo que me hagas acabar una y otra vez, amo esa lengua endemoniada y tus dedos habilidosos. Y disfruto tanto que siempre quiero más de eso. Amó cuando me hacés gozar tanto aunque no sepas si ese día te tocará disfrutar a vos. Que sacrifiques tus orgasmo para hacerme felíz a mí, mmm, ya de pensarlo me dan ganas de más. Pensar en tu cará de cachorrito triste cuando digo que no. Se que suena horrible pero pensar en tu carita cuando te das cuenta que esa noche vos no acabarás y que aún así sigas dando todo de vos para que yo disfrute, es el mejor afrodisiaco.Y no me importa si cuando me cogés acabás en 10 segundos o en una hora. Yo te quiero así. Disfruto ese momento en explotes adentro mío. Es como la frutilla de la torta. Así que no te sientas mal por eso porque yo lo estoy gozando. Y sabés que nunca te reclamé que dures más.
-¿Lo decis en serio?, no es solo para hacerme sentir bien?
- Por supuesto que lo digo en serio. Es más voy a ser 100% sincera con vos. Antes te vivías quejando que lo hacíamos poco, y me preguntabas como podía ser que si yo lo disfrutaba no quisiera hacerlo más seguido. Bueno la verdad es que no lo disfrutaba tanto. En esa epoca te concentrabas en vos, en tu placer, en tus fetiches, y todas esas cosas sados. Y la verdad eso me generaba tal desagrado que me sacaba las ganas. Nunca te engañé con mis orgasmos. Yo llegaba y obvio que lo disfrutaba, pero después, me venían esas imagenes de tus cosas, y no me daba ganas de todo eso. Y la verdad es que por más que duraras 10 minutos no erás muy bueno en eso. No se si era tu falta de ténica, o las posiciones que usabas, o el tamaño, o que no me excitabas lo suficiente antes de ponerla, o todo junto, pero sabía que no me hacías acabar con tu cosita. -la cara de Ariel se iba poniendo roja de vergüenza, pero por otro lado su pene flacido volvía a ponerse de pie.-Y por eso empecé a pedirte que me hagas acabar antes con tu lengua. Y eso si que lo gozaba. Por eso es que con el tiempo me acostumbre a que gozaba tanto con tu lengua y bastante poco con la penetración, y fue entonces cuando después de acabar empece a hacerte acabar haciendote la paja porque no quería que me penetraras, empecé a sentir un rechazo por tener tu cosita adentro mío. Sin embargo me di cuenta que cuando acababas afuera me pasaba algo raro. Por un lado me daba asco ver tu semen todo pegajoso en mi mano, y sin embargo y por contradictorio que parezca extrañaba la sensación de esa lechita caliente adentro mío.
- Pero no entiendo, siempre me digiste que gozabas tenerte dentro tuyo, ¿me mentías?, ¿para qué?
- No te mentía. Para empezar no es tan sensillo de explicar, y además siempre traté de cuidarte, porque sabía que si te decía lo que sentía ibas a empezar con planteos e iba a ser peor.
- No soy un nene Ana, quiero que seas honesta conmigo.
- Como te dije yo no te mentí nunca. Pero era complejo lo que sentía y lo fui entendiendo con el tiempo. Disfruto, y mucho, acabar cuando trabajas con tu lengua y tambien disfruto ese momento en que acabás dentro mío. La senciación de que me eyaculen adentro me vuelve loca. Pero a lo largo de estos años me di cuenta que cuando vos empezás el mete saca a mi no me gustaba y ahí radicaba mi problema. La sensacion es rara, como que me la baja ese rato que tardas en acabar. Yo estoy arriba con tu lengua y después sentir tu cuerpo arriba mío que me aplasta, o las embestidas brutas y sin ritmo, sentir tu respiracion en la cara, no se, me la baja y hace que no disfrute tanto el gran final. Y ya que querés la verdad ahora si voy a ser muy honesta aunque duela y no quiero reproches ni lloriqueos. Primero pensé que solo era que a mi no me gustaba ser penetrada y punto, pero cuando empezamos a meter juguetes y pude probar todas esas formas, esas texturas, no olvidemos los diferentes tamaños, me di cuenta que el problema no era yo, el problema era tu amiguito. No me gusta ser penetrada por vos. No pongas esa cara a esta altura ya deberías haberlo entendido. Por eso fue poniendo esas condiciones, te amo y no quería que pensaras que no era así, pero para que la pareja siguiera yo debía hacer que el sexo fuera bueno para mi asi podíamos seguir teniendo relaciones. Y con estas condiciones que fuimos poniendo yo lo disfruto y se honesto, vos también, por eso acabas tan rápido, o no?
- Yo..., yo..., no lo niego, disfruto lo que hacemos, pero entre lo poco frecuente y lo poco que dura...
- No le des más vueltas amor. Escuchame. Tu ama soy yo, no?
Ariel asintio con la cabeza
- y vos te debes esforzar por mi placer, no?
Ariel volvió a asentir.
- Entonces es fácil: Me gusta que me hagas acabar una y otra vez con tu lengua, con los chiches, con tus dedos. Y eso a mi me encanta. Y además me gusta que entres y me acabes adentro, lo que tardes en acabar es para vos, no para mi. Entonces, no te lo voy a prohibir, porque soy una Ama muy buena, pero si vos me queres satisfacer a mi, si lo importante es mi placer, cuanto más rápido mejor.
Ariel aún cabisbajo admitió que ese razonamiento era indiscutible y le pidió perdón por ser tan egoísta y pensar en su propio placer antes que en el de Ella.
Ana lo abrazó con ternura, acaricio su rostro y lo beso varias veces.
-Sos tan lindo. Vamos a vestirnos.
Mientras se vestian, Ariel observó que Ana tenia una expresión divertida y parecía murmurar algo. Algo dentro de él le advirtió que quizás seria mejor no saber que le cruzaba por a ella por la mente. Antes que pudiera apartar la mirada Ana levantó la vista.
-¿Sabés que pensaba?, Si antes, que no controlaba tus orgasmos, y no es por reprochar pero seguro te lo hacías a diario, durabas unos 5 minutos, y ahora que más o menos tenés permiso una vez cada 3 semanas para acabar duras, digamos 20 segundos, si te hago esperar más tiempo, ¿será que duras cada vez menos? Te imaginas...., si es así entonces tiene que haber un tiempo de espera que haga que acabes automaticamente. jajajjaa. Un "Orgasmo Espontaneo", me tengo que anotar esto. ¡ay gordito, las ideas que me da esto! Vos quedate tranquilo que nos vamos a divertir mucho hasta llegar a eso. Al menos yo me voy a divertir mucho. jajjaja
Ana empezó a reirse. como si hubiera contado un chiste. Ariel no decía nada, pero algo en la situacion que ella planteaba, o sería acaso su risa cruel, le hizo tener una erección, y Ana lo notó. Se acercó a él y cacariciandole el pecho fue rodeandolo y cuando estuve detrás de él lo abrazó apoyandole sus tetas aun sin corpiño. En esa posicion empezó a jugar con los pezones de Ariel mientras le seguia hablando ahora directamente al óido, susurrandoles con vos sensual.
- Te imaginas, que cada día, todos los dias, todo mi cuerpo esté a tu disposición, me podes acariciar, besar cada recoveco de mi piel, me podés chupar lo que vos quieras, me podes encremar y frotarme hasta que no tenga mas crema, y no solo las piernas o la cola, todo. Me queres sobar las tetas hasta que te empaches, lo podes hacer. Te gusta la idea, no? y además como si eso fuera poco yo tambien te voy a mimar, darte placer, te voy a hacer calentar hasta que me pidas por favor poder acabar, y cuando creas que no podes aguantar más, dejarte descansar un rato y volver a empezar. Y la única condición es que no acabes por unos dias. Y entonces todo ese placer acumulado, todo ese deseo contenido....mmm, y entonces en cuanto yo te de la orden, vos acabas, en el acto, solo con mi palabra, una explocion de placer.
Ariel no puede evitar pensar en la sensacion, en imaginar su desesperacion, tambien en el placer, en cada cosa que ella le dice, mientras sus pezones todavía sensibles le envian descargas electricas de placer, y de pronto se da cuenta que esta sintiendo ese cosquilleo en la punta de su pene, indicandole que esta acercandose al orgasmo.
- Por favor me vas a volver un eyaculador precoz, no seas mala- dijo jadeando Ariel mientras trataba de controlarse.
Ana sin parar de jugar con los pezones de Ariel le siguió hablando con susurros al oido:
- Mi amor, no tengas miedo. Si no querés que juguemos hasta que me des los Orgasmos Espontaneos que tanto quiero, no hay problema, yo lo entenderé. Y tengo la solucion perfecta. Si tu miedo es acabar muy rápido yo te voy a ayudar a que tardes mucho, pero mucho en acabar.
- Gracias mi Amor -dijo aun jadeando
- No hay por que mi vida. Como te decia te voy a ayudar a que tardes mucho en acabar. Si te pongo en castidad permanente, nunca acabarás, y si nunca acabas ya no serías un eyaculador precoz, verdad?
-Pero...., no.... - Ariel no paraba de boquear, trataba de respirar, de controlarse, pero las salvajes ideas de castidad de Ana lo hacian perderse
- Obviamente yo sigo teniendo necesidades, pero como no te podré ni tocar para que no acabes rápido, entonces quizás pueda hablar con Esteban, mi compañero del trabajo, para que se haga cargo de mis necesidades. Yo se que él está mas que dispuesto, y pensá que todo eso lo haré solo por vos. En lugar de ser un eyaculador precoz, serás mi Cornudo en castidad permanente.
- por favor.... llego a musitar Ariel que ya no sabía como detener la irrefrenable sensación del orgasmo.
Ana ya sabia leer su cuerpo y solo necesitaba decir una palabra más.
-Acabá.
Ariel exploto en un chorro de semen que brotó de su pene y empapó sus boxer recien puesto, mientras gemía de placer. y las piernas le empezaban a temblar con las siguientes olas de placer. Ana lo sostuvo mientras seguia estimulando sus pezones para que terminara de acabar. Luego lo soltó y el se desplomó en el suelo. Ella se sento a su lado y lo abrazó hasta que el se recuperara.

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